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Doljanchi: El primer cumpleaños coreano

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Los cumpleaños son ocasiones especiales en la mayoría de las culturas alrededor del mundo, cada país tiene sus propias tradiciones, ya sea que te tiren de las orejas en España, que te comas un plato de fideos extralargos en China, o que te celebren una fiesta lujosa al cumplir quince años como en Latinoamérica; es una oportunidad para compartir con amigos y familia, y una fecha que solemos esperar con ansias. Corea del Sur no es la excepción, el doljanchi (돌잔치) o simplemente dol (), es un rito milenario de gran importancia que marca la celebración del primer año de vida de un bebé y que sigue llevándose a cabo con gran emoción incluso 4000 años después de su origen en el reinado del rey Jeongjo de Joseon (조선 정조). Pero ¿qué tiene de peculiar este evento? ¿por qué se caracteriza por el hecho de que los padres puedan adivinar la fortuna de sus hijos? Quédate para conocer más sobre esta celebración en la que el futuro de un pequeño niño yace al alcance de su mano.

Si bien hoy en día es considerado un tierno momento, el doljanchi guarda tras de sí una historia desgarradora que se remonta a un periodo en el que Corea era un territorio de guerras continuas en el que debido a la crisis económica, la hambruna, los climas extremos y la aparición de brotes de enfermedades sumada a precarios conocimientos médicos; los niños morían de manera precoz, la mayoría incluso antes de cumplir los 100 días de edad.  En 1800 moría uno de cada dos niños en Corea del Sur, e incluso en la década de 1950 la tasa de mortalidad infantil era de un alarmante 26%. Es por esta razón que cuando un bebé superaba el año de edad, no solo su familia, sino también el resto del pueblo se reunía para conmemorar esta fecha con un gran festín en el que mediante rezos se agradecía por la buena salud del infante, y se le deseaba suerte y longevidad. Actualmente, Corea es un país desarrollado donde la tasa de mortalidad infantil se ha reducido a un 3%, y si bien no es extraño que un niño supere esa edad sin mayores contratiempos, el doljanchi se ha mantenido como una divertida celebración a la que asisten familiares y amigos, y que les recuerda a los surcoreanos sus orígenes y tradiciones, pero sobre todo lo que tuvieron que enfrentar como sociedad para convertirse en lo que son hoy.

Cuando nos mencionan un cumpleaños infantil, lo primero que a muchos de nosotros se nos viene a la mente son globos, niños corriendo de un lado para otro y jugando con el pastel, pero ese no es el caso de esta solemne ocasión. Para el doljanchi, algunos padres prefieren organizar una pequeña fiesta en casa solo para miembros de la familia, pero otros deciden alquilar una sala de eventos con banquete para celebrar por todo lo alto, generalmente el fin de semana antes de la fecha de cumpleaños real del bebé para que a los invitados les sea más fácil asistir. Esta celebración tiene varios componentes clave:

1) Los rezos: Los padres agradecerán a dos dioses coreanos para comenzar el rito dol; Sanshin (산신), el espíritu de la montaña, y Samshin (삼신), la diosa del nacimiento que protegerá al niño hasta que cumpla siete años.

2) La vestimenta: El homenajeado estará vestido con su primer hanbok (한복), el vestido tradicional coreano, acompañado de un sombrero tradicional denominado jobawi (조바위) o gulle (굴레) para las niñas y bokgeon (복건) u hogeon (호건) para los niños. Muchas áreas comerciales, especialmente el mercado Dongdaemun (동대문시장) en Seúl, venden versiones modernizadas prefabricadas de estas prendas, sin embargo, la ropa tradicional real es mandada a confeccionar a la medida por los padres.

 3) Los alimentos: En una mesa especial hermosamente decorada denominada dolsang (돌상), se colocarán tazones de arroz, frutas y tortas de arroz de diferentes colores apiladas, denominadas tteok (), simbolizando prosperidad y los logros futuros del bebé, también se servirá sopa de algas  o miyeok guk (미역국), un plato que suelen consumir las madres después del parto por sus propiedades cicatrizantes y el cual se acostumbra tomar en todos los cumpleaños posteriores para recordar ese acontecimiento.

4) El doljabi (돌잡이): Se compone de las palabras dol (), que hace referencia a la ceremonia del primer cumpleaños, y jabi (잡이), que proviene de la palabra agarrar o sostener. Este es el momento del evento más esperado por todos, y consiste en una ceremonia en la que se sitúa al niño frente seis a nueve objetos, para que agarre los que más le atraigan, generalmente de uno a tres; todos tienen diferentes significados, pero un mismo propósito, desear la salud y la felicidad del bebé y predecir su futuro; al igual que los llamados sueños de concepción o taemong (태몽), los cuales tienen las madres gestantes, sus esposos o familiares y se cree pueden ayudar a predecir inclusive el sexo del bebé.

Con el paso del tiempo, la tradición ha ido evolucionando al igual que los objetos que se sitúan para ser seleccionados, algunos se mantienen y otros han desaparecido o se han sustituido. Anteriormente, se colocaban pequeños rollos de papel atados entre sí formando uno solo, uno de cada uno de los colores coreanos (blanco, negro, azul, amarillo y rojo), lo que representaba una vida plena; un ovillo de lana, que vaticinaba una vida larga sin enfermedad; un medallón que simbolizaba que el niño conseguiría un puesto en el gobierno, la cual era la mejor carrera posible en la época; un pincel, que sugería que el niño sería escritor y una persona sabia; una bolsa de monedas, que significaba que habría riqueza en su vida y, por último, un artículo que era diferente según el sexo del bebé; arco y flechas para los niños, que representaban el valor y la excelencia militar, y un dedal, tijeras o un alfiletero de tela para las niñas, que representaban los buenos modales y el talento en las artes manuales. El significado de los elementos doljabi modernos es más fácil de descifrar que el de los tradicionales porque se basan en ocupaciones modernas y adoptan la forma de objetos estrechamente relacionados con dicha ocupación, como un estetoscopio para un doctor, pelotas para un atleta, mazo para un juez o un abogado, un celular para aquellos que tendrán un futuro asociado a la tecnología, o un micrófono para quienes se dedicarán al mundo del entretenimiento.

En el pasado, los coreanos apreciaban mucho el aspecto de adivinación de doljabi debido a la prevalencia del chamanismo coreano, pero en los tiempos modernos la mayoría no creen realmente en que un objeto doljabi determine el futuro de un bebé o que le otorgue bendiciones. Sin embargo, el doljabi, sigue extendiendo su popularidad por ser una de las formas más divertidas y únicas de celebrar el primer cumpleaños de un bebé, tanto en Corea del Sur como en el exterior. La parte divertida para los padres es conseguir conjuntos doljabi específicos o kits que tengan artículos que representen carreras o profesiones que les gustaría que su bebé eligiera para guiarlo en su decisión, no hay límites en cuanto a creatividad. Los invitados a la fiesta también pueden participar activamente en esta entretenida celebración mediante rifas o juegos en los que tratarán de adivinar qué artículo elegirá el bebé. Durante la fiesta, los invitados que respondan correctamente la pregunta ganarán un premio, y en caso de que tengas mala suerte, recuerda que para mostrar gratitud a quienes asisten al doljanchi de su bebé, la mayoría de los coreanos dan un obsequio a cambio o dablyepum (답례품) a los invitados.

Si alguna vez tienes la oportunidad de ser invitado a un doljanchi, recuerda vestirte para la ocasión, preferiblemente con un estilo que se encuentre entre formal e informal, no olvides que es un evento alegre y no un funeral, por lo que colores brillantes y que transmitan vitalidad son la mejor opción. Ten en cuenta que los invitados suelen llevar como regalo un anillo de oro o dolbanji (돌반지), o un pequeño sonajero de oro, puesto que este metal simboliza la buena suerte y en futuro pueden ser vendidos y ayudar a costear la educación del bebé, pero lo más común es dar un sobre con dinero en efectivo, cuya cantidad dependerá de cuál sea tu cercanía con la familia. Si de casualidad te encuentras en un momento de tu vida en el que no sabes a qué quieres dedicarte y estás pensando en que todo sería más sencillo si tu familia te hubiera celebrado un doljabi, no desesperes y sigue probando nuevas actividades y conociendo nuevas personas que te inspiren a ser mejor y a creer en ti, solo recuerda que desde que naciste eres alguien valioso y el mundo ya es un mejor lugar porque tú estás en él sea cual sea tu pasión o tus logros.

Escrito por: Laura Herrera

Revisado por: Angie Salavarria

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